Este Viernes Santo, la comunidad cristiana se detiene ante el misterio de la Cruz. No es solo un feriado en el calendario; es el recordatorio del acto de entrega más radical de la historia: Jesús aceptando el sacrificio extremo para redimir las faltas de la humanidad. Pero, más allá de la liturgia, este día nos interpela directamente sobre nuestra forma de habitar el mundo hoy.
La entrega como contracorriente ,vivimos en una era marcada por el individualismo. El “yo” se ha vuelto el centro de gravedad: mis tiempos, mis necesidades, mi bienestar. En una sociedad que a menudo mide el éxito por cuánto se acumula y no por cuánto se da, la imagen de Jesús en la cruz resulta una paradoja incómoda. Él lo dio todo por quienes, en muchos casos, ni siquiera lo comprendían.
Frente a esa entrega absoluta, cabe preguntarnos: ¿Hasta dónde llega hoy nuestra capacidad de sacrificio por el otro?
Del “YO” al “nosotros”, la falta de empatía parece ser la epidemia silenciosa de nuestros tiempos. Miramos la pantalla del teléfono antes que el rostro del que sufre a nuestro lado. Sin embargo, la esencia de este día nos invita a romper ese aislamiento. Sacrificarse por el prójimo no siempre requiere actos heroicos; a veces, el sacrificio moderno consiste en:
Entregar nuestro tiempo: El recurso más escaso, para escuchar a quien está solo.
Ceder nuestra razón: Para priorizar el vínculo y la paz sobre el conflicto.
Renunciar a la comodidad: Para involucrarnos en las necesidades de nuestra comunidad.
El perdón que nace en la Cruz es el máximo ejemplo de empatía: ponerse en el lugar del otro incluso cuando el otro ha fallado. En una sociedad fragmentada, el desafío de este Viernes Santo es recuperar la capacidad de mirar al costado.
Que este día no sea solo de silencio exterior, sino una oportunidad para preguntarnos qué estamos dispuestos a entregar para que nuestro entorno sea un poco más humano, más comprensivo y, sobre todo, menos indiferente. En el sacrificio por el prójimo es donde, finalmente, nos encontramos a nosotros mismos.
Redacción Editorial.

